La duración en los videojuegos



Hoy en día se considera la duración de un videojuego como un criterio muy importante a la hora de valorar si merece o no la pena hacerse con un determinado título, partiendo de la base que cuantas más horas ofrece más merecerá la pena invertir dinero en él.
¿Esto es acertado?, ¿ha sido siempre así?. Vamos a verlo..



Orígenes: 60's, 70's y primeros 80's

El planteamiento original de los videojuegos, experimentos de departamentos del ejercito aparte (Tennis for Two) estaba enfocado a los arcades, tal como los conocimos en los salones recreativos años más tarde, y también en las primeras consolas, como la Atari 2600.
En estos juegos no teníamos una historia con un principio y un final claros, sino que el objetivo era tratar de aguantar lo máximo en la partida y hacer el máximo número de puntos posibles, idea heredada de las máquinas de pinball. Se fue incluyendo incluso un ranking para posicionar a los jugadores con mejores puntuaciones.

Dentro de esto había muchas variantes, desde juegos donde cada vez se incrementaba más y más la dificultad (a base de sacar a más enemigos o de aumentar la velocidad hasta límites inhumanos), hasta otros donde se le podía dar la vuelta y todo al marcador, o que llegaban a su supuesto "final" y volvían a empezar.
Por supuesto estos juegos no contaban con un sistema de guardado de partida ni passwords ni nada por el estilo, por lo que en todas las ocasiones el juego empezaba desde el principio.

¿Cual era la duración de estos juegos? Como respuesta diría que era directamente proporcional a la habilidad del jugador y a lo que nos gustase ese juego concreto.
Por ejemplo, si nos encantaba jugar al Phoenix en Atari 2600 y éramos muy buenos, una partida nos podía durar más de 1 hora. Al gustarnos tanto si jugábamos más de 50 partidas, pues podemos hablar de más de 50 horas. En cambio, si se nos daba fatal y no nos atraían esos juegos de naves, es probable que después de 30 minutos acabásemos desesperados.

Así pues era difícil cuantificar este aspecto y por eso nadie hablaba de duración de videojuegos en esa época.

Al margen de esto y en otra plataforma, como eran los ordenadores ya se estaba gestando un cambio de concepto, a la hora de plantear una historia con un inicio, un desarrollo (la parte jugable) y un fin, con la primera aventura conversacional: ADVENT que se presentó en 1976. Aunque era algo minoritario.



Evolución: Mid 80's- Mid 90's

A mediados de los 80 sin embargo la cosa empezó a cambiar. Surgieron nuevos enfoques y géneros que hicieron que entendiésemos lo que era jugar y la duración de esta actividad como una cosa distinta (o adicional) a solo hacer puntos y más puntos.

Tomemos como ejemplo el Super Mario Bros. (1985) que nos propone una historia donde debemos recorrer una serie de mundos para rescatar a la princesa. Además tenemos un tiempo limitado para terminar cada fase.

¿Duración? Pues en este caso era inversamente proporcional a la habilidad del jugador, es decir cuanto más hábil fuese el gamer de turno antes se terminaría el juego, pues menos vidas perdería y menos tiempo gastaría en repetir las fases.

Para el Mario por ejemplo, en unos 40-45 minutos lo podías completar entero (al margen de que haya speed-runs de menos de 5 minutos(!).





Otra visión la ofrecía "Prince of Persia", en el que el visir nos daba 1 hora de tiempo para completar la aventura o si no mataría a la princesa a la que debíamos rescatar. Aquí la duración estaba totalmente delimitada, 1 hora como mucho, y menos dependiendo cual fuese tu habilidad para completar los niveles.

¿Significa esto que los juegos solo duraban 40 minutos o 1 hora? Pues obviamente no, porque lo normal era que para finalizar PoP nos costase muchos intentos, o que nunca llegásemos a conseguirlo, o que una vez conseguido volviésemos a repetir varias veces más.

Para los títulos más extensos en consolas sobre todo se introdujo el sistema de passwords, que nos permitían iniciar por la fase en la que nos habíamos quedado, y ya aparecían los primeros sistemas para salvar o cargar la partida directamente sin necesidad de introducir enrevesados passwords. Algo que agradecimos especialmente en las aventuras gráficas de PC.



Cambio de tendencia: Mid 90's-2000's



Los videojuegos empezaron a tomar cariz de superproducciones, con equipo de guionistas que elaboraban historias más complejas y cuyo desarrollo se iba complicando y alargando en muchas ocasiones significativamente más de lo que estábamos acostumbrados.

Si antes nos sorprendía en algún juego que teníamos que cambiar de un disquete a otro para seguir la aventura, ya no digamos cuando empezaron a salir los juegos en los que debíamos cambiar de un Cd-Rom a otro, o directamente tener que realizar largas instalaciones.
A estas alturas el sistema de load/save de las partidas estaba totalmente implantado, aunque solo pudiésemos hacerlo en puntos concretos (como en las máquinas de escribir en los Resident Evil) y si nos quitaban esa comodidad era para que directamente no nos apeteciese jugar a esos títulos.





También comenzábamos a ver juegos (Wolfenstein 3D, Doom, Heretic) donde podíamos elegir entre varios niveles de dificultad.

¿Duración? Pues en estos casos ya de entrada se nos estaban ofreciendo historias que por sí solas se iban por encima de las 5 horas, pero ya no eran tan dependientes de la habilidad del jugador. Podíamos atascarnos en una parte determinada, pero comenzábamos desde el principio de esa misma fase o en un punto cercano al que nos habíamos quedado. Además debíamos sumar a la fórmula la variable del nivel de dificultad elegido. Pero igualmente, al resultado de esto tampoco se le prestaba demasiada importancia.

Situación actual: 2010's-...



Con la explosión de los juegos en mundo abierto, ya sean de rol como Skyrim, The Witcher 3, Dragon Age Inquisition o sandbox como Fallout 3, GTA o Red Dead Redemption, la duración se ha incrementado hasta límites insospechados. Ya que no es solo lo que tardamos en recorrer los vastos territorios que nos presentan, sino también al cantidad de misiones tanto principales como secundarias que nos encomiendan.

A su lado, otros títulos con historias más cerradas argumentalmente y acotadas en el tiempo palidecen en comparación con la duración. Además estos últimos ejemplos, como The Last of Us, los Uncharted o los últimos Tomb Raider ya incorporan el auto-guardado, de manera que aunque nos maten apareceremos prácticamente en el mismo punto que lo habíamos dejado. Por lo que para un jugador medio, en una dificultad media no es demasiado complicado estimar una duración aproximada.

¿Duración? Pues para juegos de acción/aventura la duración estándar aceptada suele estar entre las 10 y las 20 horas. Para juegos de Rol o sandbox por encima de las 40. Cuando algún título, dentro de su categoría no llega a esas cifras pueden aparecer quejas e incluso se demanda (y/o se ofrece) más contenido a modo de DLCs que salvo ediciones que ya los lleven, se pagan aparte.

Conslusión: Creo que este es un tema que, como el tiempo, es relativo. Más que basarnos en la idea de que cuando compramos un juego estamos comprando un tiempo de uso, debemos pensar cuánto nos va a entretener ese título y cuanto nos va a marcar, y esos términos no son cuantificables.
Si un juego dura más de 100 horas, pero a las 10 ya estamos hartos y sentimos que estamos haciendo algo repetitivo, de nada nos sirve que potencialmente ofrezca 90 más (como me pasó con el Fallout 3). En cambio si expermientamos un videojuego que nos enganche y nos divierta muchísimo, aunque solo sea durante 6 o 7 horas, al terminarlo nos quedará una satisfación mucho mayor y un gran recuerdo (como me sucedió con el Vanquish).
Además también es algo que depende mucho del tipo de jugador. Personalmente me gusta probar la mayor cantidad de títulos que el tiempo me permita, y estar 140 y pico horas como me pasó con el DAI, por un lado me gustó muchísimo, pero por otro me dejó la sensación de que de haber sido más corto podría haberme puesto antes con otro. Aunque eso sí, si hay un título al que le he echado horas es al PES6. Creo que si sumo las que le eché a la versión de PS2 y a la de PSP llegaría sin problemas a las 500 horas.. y seguro que cuando lo anunciaron no incluían cifras similares como reclamo :).

Así pues, diría que, ni un juego es muy malo porque su duración estimada sea poca (ahí lo tenéis: Prince of Persia, 1 hora estimada -> juegazo y obra maestra) ni tiene porqué ser bueno porque en teoría ofrezca muchas horas (No Man's Sky -> infinitas?? :-S ).
Los juegos no se compran "al peso" por horas sino que hay que mirar Calidad VS Cantidad y llegar a un balance correcto.





Comentarios

Entradas populares